El papilomavirus humano (PVH) es una de las ETS más comunes

2 mayo 2018

Aproximadamente, 1 de cada 3 mujeres jóvenes sexualmente activas ha tenido una infección genital por PVH. No sólo se transmite con las relaciones sexuales; a través de un parto vaginal o durante la lactancia si la madre está infectada también se puede contagiar.

Algunos tipos de PVH pueden causar verrugas o condilomas, mientras otros, pueden llegar a generar infecciones (la minoría de los casos) que pueden dar lugar posteriormente a la aparición de cáncer de cuello uterino (siendo estas infecciones la causa principal de casi todos los casos de este tipo de cáncer) así como cáncer de vulva,vagina y ano en mujeres, o cáncer de ano y pene en hombres.

Se conocen más de 100 tipos y dependiendo del grado de lesión cancerígena de que se trate, se clasificarán en papilomas de alto o bajo grado.

Es curioso destacar, que la mayor parte de las personas infectadas por VPH desconocen que lo están, pero aún así, pueden transmitirle la infección a otros por contacto directo piel a piel, al tener relaciones sexuales por via vaginal, anal u oral con una persona infectada.

En mujeres jóvenes las lesiones suelen ser temporales y sin importancia a largo plazo. El 70% las infecciones suelen desaparecer en el primer año y el 90% en el segundo. Tan sólo en el 5-10% la infección persiste y puede progresar a cáncer de cérvix uterino.

Riesgos que favorecen la posibilidad de contraer el PVH:
– Actividad sexual a una edad temprana
– Promiscuidad sexual.
– Antecedentes de enfermedades de transmisión sexual
– Relaciones sexuales sin preservativos.

¿Cómo saber que estamos contagiados?
Un examen ginecológico visual puede detectar las verrugas, así como test específicos del cérvix que pueden identificar las células anormales que pueden degenerar a cancerígenas. Estos métodos han reducido la incidencia y fallecimientos por cáncer de cérvix.

¿Cómo podemos prevenirlo y tratarlo?
Hoy en día existe vacunación contra el VPH;aunque bien es cierto que no proporcionan protección contra todos los tipos de virus.

El tratamiento de las verrugas visibles incluye cremas tópicas o terapia de láser que las eliminan y favorecen la desaparición de los síntomas como el picor. En el caso de lesiones cancerosas hay que acudir a la cirugía para eliminar las zonas afectadas.

No obstante, como en la mayoría de las enfermedades, el mejor tratamiento es el preventivo, acudiendo a las consultas ginecológicas periódicas y manteniendo relaciones sexuales seguras mediante la utilización de métodos anticonceptivos apropiados que eviten el contacto.

 

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No hay comentarios