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La temperatura en el trabajo: cómo llevar un mejor control

18 julio 2019

Cuando llega el verano la temperatura en el trabajo no parece estar a gusto de todos. Algunos empleados se quejan de pasar calor y otros, frío. El confort térmico y su regulación es fundamental para asegurar la salud de los trabajadores y no hacer un consumo energético excesivo.

Según el INSTH la temperatura en el trabajo que resulta adecuada se puede conseguir cuando las personas no sientan ni calor ni frío, dentro de lo que cabe, pues la percepción de la temperatura puede variar dependiendo de cada persona, la tolerancia a los cambios de temperatura que tenga y a su propia temperatura interna.

Por otra parte, hay que tener en cuenta otros factores que pueden influir en la temperatura en el trabajo como pueden ser la humedad del ambiente y la ventilación del edificio.

Dependiendo de la época del año es posible asegurarnos un buen control de la temperatura en nuestro puesto de trabajo. Vamos a repasar algunas opciones que pueden ser útiles.

Consejos para poder controlar mejor la temperatura en el trabajo

¿Qué se puede hacer para tener una temperatura ambiente regulada? Es fundamental mantener una buena climatización para evitar enfermedades y problemas de salud como pueden ser lumbalgia, faringitis, rinitis o incluso el aumento de los niveles de estrés. Estos son algunos de los consejos que nos pueden ayudar para mantener una buena temperatura en el trabajo:

  • En verano con el aire acondicionado es recomendable tener al menos entre 23ºC y 26ºC, mientras que en invierno la temperatura se situaría entre 20ºC y 24ºC. Al mismo tiempo debe evitarse no cambiar muy bruscamente de temperatura con los aires acondicionados o calefacción. Esto, además de ser beneficioso para nuestra salud, también nos puede ayudar a ahorrar energía.
  • Instalar dispositivos que nos ayuden a regular y controlar la temperatura, al mantener los mismos grados en diferentes horas del día asegura el mejor confort.
  • Evitar la radiación solar al interior del edificio, al menos en verano, pues puede afectar a la temperatura del interior y al mismo funcionamiento de los equipos de climatización.
  • Mantener una humedad en el ambiente adecuada, de al menos entre el 30% y el 70%.
  • Colocar el aparato de climatización de manera que no permanezca demasiado cerca de los trabajadores, para que no permanezcan expuestos continuamente al flujo de aire frío o caliente.

Con estos sencillos consejos se puede encontrar el equilibrio más adecuado para mantener una temperatura en el trabajo lo suficientemente adecuada como para estar a gusto de todos y sin correr ningún riesgo para la salud.

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